La última lágrima arrojada desde cielo se estrella contra el piso y furioso el sol reclama su lugar protagonista, aunque más no sea para despedirse. Las preguntas aun sin respuestas, se cristalizan en la mirada de aquellos que decidieron atreverse. Son los hombres que resisten, los que nunca se detienen, los que no mueren jamás. Es el tercer día y ya no hay dolor.
Las puertas del infierno se hacen al fin presentes y en la piel se percibe una calma electrizante. Sabido es que una vez dentro, ya no hay vuelta atrás. De todas formas no existen dudas ni escamoteos, para estos hombres el coraje no es algo negociable.
Noche de demonios y brujerías, elixires y melodías perversas. La realidad se desconfigura volviendose solo un comentario, que a nadie interesa saber si es cierto. El ambiente y la música se hacen carne y es ahí cuando todo comienza.
Entre juegos peligrosos y bailes sobre la cornisa, las cenizas del caído se incendian y de las llamas renace la gloria de la resistencia. Es el momento del contraataque, para aquellos que viajaron hasta el infierno buscando respuestas. De todas ellas, la más valiosa sigue siendo la misma: La unión hace a la fuerza.
Que tema el enemigo, que tema. La resistencia está viva y la victoria será finalmente, su inevitable consecuencia.
Las puertas del infierno se hacen al fin presentes y en la piel se percibe una calma electrizante. Sabido es que una vez dentro, ya no hay vuelta atrás. De todas formas no existen dudas ni escamoteos, para estos hombres el coraje no es algo negociable.
Noche de demonios y brujerías, elixires y melodías perversas. La realidad se desconfigura volviendose solo un comentario, que a nadie interesa saber si es cierto. El ambiente y la música se hacen carne y es ahí cuando todo comienza.
Entre juegos peligrosos y bailes sobre la cornisa, las cenizas del caído se incendian y de las llamas renace la gloria de la resistencia. Es el momento del contraataque, para aquellos que viajaron hasta el infierno buscando respuestas. De todas ellas, la más valiosa sigue siendo la misma: La unión hace a la fuerza.
Que tema el enemigo, que tema. La resistencia está viva y la victoria será finalmente, su inevitable consecuencia.
1 comentarios:
Al tercer día no habrá dolor, pero después de atreverse, resistir y no detenerse tanto, seguramente quedarán heridas. Marcas que serán imborrables y que probablemente con el coraje que tienen querrán volver a abrirlas o bien dejar marcas nuevas.
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