Cuesta saberlo. El cansancio de la lucha, el miedo ante la crisis y la desesperada gana de sentirnos bien, tan capaz de salvarnos como de matarnos, potencia la ansiosa necesidad de que todo pase. Pero nada nos dice sobre el porque y hasta donde nos perdimos.
La ilusión redentora del deseo de que ojalá nunca hubiera ocurrido, es un velo atado esos ojos que por un instante evaden lo que no nos gusta de nosotros mismos. Nuestra existencia y la incertidumbre de la nada. “Mañana será un día brillante o bien lloverán espadas del cielo",nunca lo sabremos.
La ilusión redentora del deseo de que ojalá nunca hubiera ocurrido, es un velo atado esos ojos que por un instante evaden lo que no nos gusta de nosotros mismos. Nuestra existencia y la incertidumbre de la nada. “Mañana será un día brillante o bien lloverán espadas del cielo",nunca lo sabremos.
Aprender que el viaje tiene estos riesgos es el camino a la respuesta. Escogiendo un rumbo se enfrenta una nueva posibilidad que no aun no es nada, nada más. Solo el porque de la decisión es lo que vale.
Y es así que a pesar de todo, de los vientos y de las mareas, de los miedos y de la tormenta, esta tu abrazo y la calma de ese beso que me demuestra que el rumbo no se pierde si está conmigo...si estoy con vos.
Y es así que a pesar de todo, de los vientos y de las mareas, de los miedos y de la tormenta, esta tu abrazo y la calma de ese beso que me demuestra que el rumbo no se pierde si está conmigo...si estoy con vos.
1 comentarios:
Tengo toda mi vida para abrazarte...
Te amo Otero, y en éste viaje arriesgamos juntos...
Muac
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