lunes, 16 de febrero de 2009

Al final del recorrido

Detrás de los muros de mi hogar, lejos del almacén de la esquina y más allá de la miseria que abraza mi ciudad, busco en el horizonte la verdad de esta marea. En la pena de aquel hombre con su mano en un bolsillo vacío, esperando un colectivo que no llega, vislumbro como un hilo sobrante en la costura de una tela infinita, una triste consecuencia.
Niños asesinos, el robo a la gallina, un helicóptero huyendo y miles de noticias que siempre son nuevas, son pruebas de que no se entiende nada y eso es lo único que esperan. Historia de violación homicida, de planes maquiavélicos y de idiotas concientes sumergidos en la ignorancia de la mercancía. Todo eso y más, esconde el camino de regreso al nacimiento de este sofocado día.
Lo que nos queda se ve a diario, en los precios de la góndola, en los culos de la tele, en el moco de aquel chico vendiendo lo que no comprende y en la lágrima masiva que inunda nuestra era.
El mundo sentado en un living demencial, siervo televidente de toda una realidad aparente, absorbe hipnótico la ficción en escena. Los hechos son y nada más, se vocifera en bombardeos informativos de policías y ladrones. Esas bombas melancólicas con todo el ruido que generan, sirven para acallar esas voces que gritan por justicia verdadera.
Basura escondida debajo de la alfombra por los evangelios del nuevo orden que adoctrinan con sumisión entretenida a los que creen estar dentro de su esfera. Las palabras democracia y libertad se revuelven inservibles en las urnas, manoseadas y escupidas, mientras las fronteras de los estados dejan de ser el límite de los territorios. La política y la guerra son parte de la agenda corporativa.
Ante toda la causalidad revuelta, la respuesta que baja desde el cielo mediático es el error del sistema. La cosa naturalizada, los cabos sueltos de los lazos desmembrados que permiten que pasen inertes al costado del camino los golpes, las bombas, los bancos y toda la mierda dando vueltas. La pobreza en aumento y la realeza concertada son para este video clip de época, sucesos cotidianos en un océano de anónimos  apostando en un juego de mesa.
Mientras tanto, cómoda en la cima de este imperio ensombrecido aquella ideología que vocifero algún día la muerte de la idea, lava sus manos de la sangre derramada y se esconde detrás de la cortina  de sus circos y de sus marcas registradas. Es el éxito de su sistema la respuesta que confirma porque toda la estructura es un problema.
Ante la tragedia global que estas líneas representan, desde mi lugar no hago mucho más que esto. Es que no me alcanza para héroe, pero si para creer en lo que pienso. Solo soy uno mas buscando respuestas, dando un paso sigiloso en la dirección de un nuevo y mejor poema.
Mientras tanto, abran los ojos al mundo y vean. La mano invisible está hecha de hierro y aplasta con fuerza y con cara de piedra.


0 comentarios: