viernes, 8 de marzo de 2019

De ayer y de hoy

Cosas que el paso del tiempo nos enseña:

Que el tiempo pasa.
No hay destino: hay camino.
Y ese camino no es un trazo.
Es movimiento.
Lo importante de morirte en el intento.

Casi diez años no es nada

Hubo un tiempo en donde este blog fue un diario intimo publicado. Un verdadero delirio si, pero a la distancia es fácil criticar y desde lejos la juventud nos parece audaz pero torpe.
Aquí fueron volcados con imprudencia (y con posterioridad suprimidos) aspectos de mi vida no solo personales sino mentales, propios de un ámbito terapéutico.
No se asusten, no morí en el intento y no estalló mi neurosis en una crisis suicida. Apenas se trató una búsqueda típica de esa audacia torpe que tanto extraño.
Hoy me veo a la distancia, en perspectiva muy bien. Hay dos hijos que cambiaron todo para siempre y un camino en pareja que viene construyendo alta historia.
No voy a morir solo.
No es poco para aquel pibe que publicaba su tormento con osde (ioma).
Tal vez no haya nunca mas otra publicación, o tal vez sea una nueva etapa que comienza.
Agarrate Google porque puede que haga que los blogs vuelvan con todo.



martes, 23 de febrero de 2010

Caminante

Laberinto diario de caminos difusos. Trazos aún no dibujados que esperan que por algún lado empiece su historia. El caminante discute consigo acerca de las consecuencias de los pasos que no da y se detiene. ¿Hacia donde se dirige el viento, a donde sigo mi marea?
Cuidado con las rabias del que no sabe o no se anima, cuidado de no lastimar al amor que acompaña. No es su lugar el todo. Ocupa tan solo la parte más artística del viaje, la más hermosa. Son los destinos intestinos del caminante los que están ahora en juego y la búsqueda de ese Sur que en algún lado desea. Difícil tarea en los mares de una verdad compleja, de realidades frías y condiciones diversas. No es excusa y él lo sabe. Tampoco se acusa de no saber como. 
Desde la lejanía de las letras se observa escribiendo. Gritando al destino que es cierto. Que no sabe a donde ir, pero esta dispuesto.

jueves, 16 de julio de 2009

La historia de un amor

Siempre que en mi mente está Estudiantes, vuelve irremediable una escena mil veces repetida, pero siempre plagada de emoción. El abuelo y su detallado relato de las epopeyas vividas, cuando el mundo entero se rindió a los pies de un equipo, que pateó el tablero de la hegemonía y rugió con orgullo de campeón.
- No sabes lo que lo odiaban a Estudiantes…. Lo querían voltear todo el tiempo, lo odiaban ….
Pero Zubeldía,… Zubeldía se las sabía todas, era un bocho….
Y así, se repetían las historias de los partidos y los goles, de los viajes y los estadios imposibles. De la fantástica gambeta de Verón, las patadas correctivas de Aguirre Suarez o la viveza siempre intacta de un inmortal Narigón. Aquellas palabras de abuelo a nieto, fueron el legado que pintó para siempre de rojo y blanco mi sufrido corazón.
- ¡Viven de recuerdos!, decían para hacerme enojar. Me enojaba claro. Pero como no vivir de recuerdos, si el ahora es un instante que dura nada y lo único que nos queda es lo que nuestros corazones no quieren olvidar. Será por esa imposible tarea de olvidar que un día la brujita volvió….
Pero más allá de los héroes de hoy y esta nueva historia por contar, mi corazón no va a olvidar aquella noche en la que ví a mi abuelo una vez más. En el medio del carnaval, apartados de los saltos y la locura, el recuerdo más hermoso me lo llevo de aquellos ojos ya marchitos, que en tantos relatos me enseñaron a soñar.
Fueron esos ojos pincharratas, que vieron lo que después con amor se morían por contar. Esos ojos que mañana serán parte de mis palabras, cuando la historia vuelva a comenzar y el legado se escriba de nuevo..... el legado de un amor y nada más.
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miércoles, 8 de octubre de 2008

El Presentador

Bienvenido sea usted al Circo del Grito y el Silencio, donde la injusticia recibe el escupitajo de la omnipotencia. En este espectáculo de risa y muerte se presentan ante la nada, domadores y domados. Algunos pocos sujetan un látigo tan grande que lastima un mundo de espaldas, muchos sueñan con tenerlo y por momentos bailan cerca.
Pero sepa que en este lugar al que llegó no existen públicos, solo elenco. Todos hacemos payasadas y malabares, es así como gira indetenible esta tragicómica rueda. En cada papel realizado esta la causa de la consecuencia. En cada esquina se ven las lágrimas vertidas y los sueños aplastados de aquellos que no eligen. Muchos no pueden evitarlo, otros saben que les sirve y otros no quieren darse cuenta.
Es un circo tenebroso y eso si que todos lo sabemos. Aquí conviven el miedo y el poder, la ignorancia y la conciencia, nadie confía en muchos y es por eso que no crece una idea. He aquí lo más temido por los soberanos del castigo, la llave anárquica de la revolución y la esperanza.
No le diga señor a nadie que yo le dije esto, en el Circo del Grito y el Silencio las ideas son extremadamente peligrosas, ya que con ellas se alcanza a ver tras el telón las mentiras que se cuentan.